chevron-down chevron-left chevron-right chevron-up home circle comment double-caret-left double-caret-right like like2 twitter epale-arrow-up text-bubble cloud stop caret-down caret-up caret-left caret-right file-text

EPALE

ePlatforma za izobraževanje odraslih v Evropi

 
 

Spletni dnevnik

Cantina por escuela

18/09/2019
objavil Antonio Reguera
Jezik: ES

En más de una ocasión nos ha llamado la atención el material o las actividades que se realizan con los más mayores, con las personas mayores-mayores y con las no tan mayores.

Vemos con frecuencia material de aspecto infantil entre  el que se utiliza en los centros de mayores. Incluso en ocasiones encontramos materiales notablemente infantilizados entre el que se emplea para el trabajo formativo con jóvenes que sufrieron escolarización poco satisfactoria. Las actividades pensadas inicialmente para niños  ¿son adecuadas para nuestros mayores?  

Es posible.

Y sin dudar de la utilidad de las mismas, especialmente cuando toman vida real en manos del profesional, de su genial creatividad y poder de transformación, queremos insistir de manera especial en el uso de materiales tradicionales, no suficientemente explotados en el mundo formativo, pero que permiten abordar la actividad mental desde la perspectiva de lo conocido y, lo que es especialmente importante, desde la perspectiva no escolar. Me refiero a los juegos de cartas, a los juegos de baraja, a  los juegos de mesa.  ¿Cuántas capacidades  mentales entran en juego? ¿Cuantos objetivos educativos?  ¿Cuántos objetivos de mantenimiento mental?

Quizás proceda la pregunta inversa: ¿Quedaría alguna capacidad sin trabajar, algún objetivo sin ser procurado?

Hemos cambiado la cantina, el chigre, por autodenominadas actividades educativas. 

¿Estamos en el camino adecuado?

Share on Facebook Share on Twitter Epale SoundCloud Share on LinkedIn