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Blog

8 consejos sobre aprendizaje intergeneracional

15/12/2016
by Andrew McCoshan
Limba: ES
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Andrew McCoshan repasa algunas obras sobre aprendizaje intergeneracional para dar con los ingredientes del éxito.

El aprendizaje intergeneracional, consistente en que personas de todas las edades aprendan juntas y las unas de las otras, siempre ha estado presente en las comunidades humanas. Pero en los últimos años, y en respuesta a la tendencia de separar a la población en función de su edad, esta modalidad de aprendizaje ha despertado un interés renovado. En 1993 un sondeo del Eurobarómetro reveló un dato alarmante: casi una de cada tres personas de más de sesenta años afirmaba no tener ningún o muy poco contacto con personas de menos de veinticinco años. El envejecimiento de la población europea y los cambios que se están produciendo en la estructura social hacen necesario propiciar un acercamiento entre las personas mayores y los jóvenes, a fin de evitar los estereotipos negativos que pueden surgir entre generaciones que no interactúan entre sí, y fomentar la cohesión social.

El intercambio de conocimientos y competencias entre personas de distintas edades no es en absoluto un concepto nuevo; se aplica, por ejemplo, en las prácticas profesionales. No obstante, en este artículo quisiera centrarme en actividades cuyo objetivo es poner en contacto a la población mayor con los jóvenes en beneficio mutuo, como las que se describen en el siguiente cuadro.

 

Ejemplos de aprendizaje intergeneracional

• Jóvenes y mayores que se reúnen para compartir experiencias de aprendizaje y conocerse mejor;

• Voluntarios mayores que proporcionan tutorización personalizada en centros educativos;

• Jóvenes voluntarios que prestan servicios y asistencia a personas mayores, como acompañarles a la compra, leerles, visitarles o hacer recados;

• Voluntarios mayores que ayudan a padres jóvenes;

• Niños pequeños que visitan a personas con demencia en residencias de ancianos;

• Personas mayores que trabajan con alumnos en un proyecto para fomentar el intercambio cultural a través de la historia oral o las artes;

• Personas pertenecientes a distintas generaciones que unen sus fuerzas para transformar un vertedero en un parque comunitario.

Fuente: EAGLE (2008) Intergenerational Learning in Europe: Policies, Programmes & Practical Guidance

¿Puede identificarse algún denominador común a todas estas actividades tan diversas que explique sus buenos resultados? Un repaso de la bibliografía en la materia [1] muestra que, además de los principios propios de una gestión eficaz, como el establecimiento de objetivos realistas y planes alcanzables o la asignación de funciones y responsabilidades claras, existe una serie de ingredientes específicos que parecen tener su importancia:

 

1. Determinar dónde puede el aprendizaje intergeneracional dar mayores frutos.

Resulta esencial saber en qué situación se encuentran las relaciones entre jóvenes y mayores, la naturaleza de las percepciones y los estereotipos y la influencia de prejuicios como el edadismo. Es necesario preguntarse, ante todo, si la actividad ayuda verdaderamente a derribar barreras entre generaciones.

 

2. Perseguir el beneficio mutuo de jóvenes y mayores.

Las actividades deben ser adecuadas e interesantes para todos, aunque no siempre resulta sencillo hallar una fórmula beneficiosa para ambas partes. La experiencia nos enseña que, para que sea efectivo, el contacto intergeneracional en el marco de una actividad de aprendizaje debe ser regular —varias horas a la semana— y alargarse varios meses.

 

3. Conocer las necesidades y motivaciones de los posibles participantes.

Las motivaciones de las personas mayores suelen ser altruistas y emanar del deseo de transmitir sus destrezas y conocimientos. Los jóvenes, por su parte, normalmente actúan motivados por el hecho de prestar un servicio a su comunidad.

 

4. Mostrar sensibilidad al seleccionar a los participantes.

Es preciso ser sensible a las situaciones de las personas, sus experiencias previas y sus percepciones, así como garantizar la confidencialidad y averiguar qué esperan de su participación y del apoyo que se ofrece.

 

5. Preparar a cada generación por separado.

Se debe hablar con los participantes acerca de sus expectativas sobre la otra parte y el comportamiento que esperan encontrar, y establecer una serie de normas claras, como el respeto de otras opiniones, aunque difieran de las propias.

 

6. Asegurarse de que los profesionales que participen en la actividad de aprendizaje intergeneracional posean las competencias adecuadas.

Tanto las personas encargadas de desarrollar y orientar las funciones de cada uno como los profesionales que prestan apoyo esencial —por ejemplo, los cuidadores de las residencias— deben comprender las actividades que van a llevarse a cabo.

 

7. Hacer los contenidos y el espacio en el que se va a desarrollar la actividad atractivos tanto para jóvenes como para mayores.

El aprendizaje intergeneracional normalmente da mejores resultados cuando se desarrolla en entornos distintos de las aulas tradicionales y se aleja de los conceptos de aprendizaje en grupo, y suele articularse en torno a proyectos específicos sobre temáticas como la historia local. El espacio de aprendizaje debe resultar agradable incluso para las personas más reticentes a participar.

 

8. Reconocer y validar las actividades.

Esta cuestión adquiere especial relevancia cuando a los jóvenes les resulta complicado conciliar las actividades de aprendizaje intergeneracional con su educación formal, aunque las personas mayores también valoran el hecho de que se validen sus nuevas competencias.

 

Andrew McCoshan trabaja en el sector de la educación y la formación desde hace más de veinticinco años. Desde hace más de diez años se especializa en estudios de desarrollo de políticas y evaluaciones para la UE. Andrew es actualmente consultor independiente y experto del ECVET para el Reino Unido. Asimismo, ha ejercido como experto en calidad de la red de aprendizaje del FSE sobre movilidad de jóvenes y jóvenes adultos desfavorecidos «Transnational Learning Network on mobility for disadvantaged youth and young adults».


[1] Para hallar información adicional consulte: Mapa Europeo de Aprendizaje Intergeneracional y Comisión Europea/ICF/GHK (2012) Learning for Active Ageing and Intergenerational Learning: Final Report

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