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COVID-19: La exclusión digital es una realidad

09/07/2020
door NSS SPAIN
Taal: ES
Document available also in: EN SL PL DE HU RO LV NL

COVID-19 Digital exclusion

Traducción inglés - español. EPALE Nederland - EPALE Spain.

Cuando empecé a redactar este artículo estaba sentado en mi oficina en casa. Dado que muchas otras personas estaban usando sus conexiones privadas de banda ancha al mismo tiempo (presumiblemente por razones similares a las mías, es decir, trabajando y aprendiendo desde casa), Internet se cayó. Pensé en lo absurdo de la situación: aquí estaba sentado queriendo escribir sobre la inclusión digital y las barreras al aprendizaje durante el COVID-19, y yo mismo no tenía acceso a Internet. Si hay algo que la crisis del coronavirus ya ha demostrado muy claramente, es la suposición (ya sea en la vida profesional o en la educación) de que todo el mundo tiene una buena conexión a internet en casa, así como dispositivos electrónicos en los que todo tipo de nuevas aplicaciones funcionan sin problemas y que pueden utilizar el software para seminarios web y conferencias (entre otros) sin ningún problema. Pero por otro lado, lo que la crisis también ha demostrad,  es que esta imagen no se corresponde con la realidad.

La exclusion digital es una realidad

"Podemos ver cómo algunos alumnos están excluidos digitalmente y cómo pueden no tener acceso a equipos informáticos o a Internet para poder participar en el aprendizaje online", dice Alex Stevenson, Director de Inglés, Matemáticas y ESOL (Inglés para Hablantes de Otras Lenguas) del Learning & Work Institute en el Reino Unido. "Algunos profesores del Reino Unido están experimentando con proyectos para prestar a los alumnos ordenadores que actualmente no se utilizan en los centros de educación para adultos, o proporcionar a los alumnos apoyo para sufragar los costos de los datos móviles para que puedan permitirse el acceso a los contenidos online".

Sin embargo, esta respuesta rápida para apoyar a los alumnos de comunidades desfavorecidas no se corresponde con la experiencia de otros países europeos. Si es verdad, que en algunos países como Finlandia, los gobiernos han prestado apoyo financiero adicional al sector de la educación de adultos para cambiar el aprendizaje online y mantener a los alumnos en cursos, pero la mayor parte de Europa se ha encontrado repentinamente con graves dificultades financieras.

"El problema surge en los casos en los que la financiación está vinculada al número de alumnos presenciales o a la supervisión de la duración de su presencia en las instituciones educativas", dice Zvonka Pangerc Pahernik del Slovenian Institute for Adult Education y coordinadora eslovena de la European Agenda for Adult Education. "Por lo tanto, era necesario negociar con los ministerios y otros órganos pertinentes para ofrecer soluciones flexibles".

La exclusion digital no es sólo una cuestión de falta de acceso de los alumnos a una conexión adecuada a internet y a los dispositivos electrónicos. La brecha digital también se ve reforzada por el lado de la oferta de aprendizaje y la forma en que se financia la educación de adultos

La financiación procede de diversas fuentes, por ejemplo, la financiación de proyectos, los derechos de matrícula y, en algunos países, la financiación de programas públicos de aprendizaje destinados a grupos específicos de alumnos. La financiación se suele proporcionar mediante una fórmula basada en el número de alumnos y el número de horas presentes en las instituciones de enseñanza. Según las normas de la mayoría de las fuentes de financiación pública, los gastos generales no pueden cubrirse en su totalidad, lo que significa que la digitalización del aprendizaje de adultos debe financiarse en otro lugar, dinero del que carecen muchas organizaciones de adultos. Las organizaciones que trabajan principalmente en el ámbito de las aptitudes básicas y para la vida con adultos y que están más lejos del aprendizaje normal, también tienden a ser las que menos recursos tienen para crear una infraestructura tecnológica adecuada dentro de sus instituciones, sin mencionar el préstamo de ordenadores y otros equipos a los alumnos. En consecuencia, cuando comenzó la crisis, muchos profesores de educación de adultos estaban insuficientemente equipados tanto en lo que respecta a la infraestructura tecnológica como a las aptitudes de enseñanza online de los educadores.

Al mismo tiempo, la digitalización de la educación de adultos, especialmente cuando se trabaja con grupos vulnerables, fue considerada de manera crítica por los profesores, ya que significaba cambiar conceptos educativos enteros en un área en la que el contacto personal y la interacción social se consideran cruciales.

Lo que se pierde, y lo que se puede ganar

No obstante, aunque las instituciones de educación de adultos se esfuerzan por modificar sus programas de aprendizaje online, las pruebas aportadas por los educadores muestran que la rápida transición al aprendizaje digital ha dado lugar a que los alumnos abandonen los estudios. Ben Hendriksen, Director de Promoción de AONTAS, la asociación irlandesa de educación para adultos, dice: "Como organización de miembros siempre estamos escuchando la experiencia de las organizaciones de toda Irlanda. En las primeras semanas del confinamiento escuchamos informes y estadísticas de algunas de nuestras organizaciones miembros, de que tan sólo 1 de cada 4 alumnos seguía participando en el aprendizaje online. Esto nos da una idea de lo que es posible y lo que se está perdiendo, especialmente si nos fijamos en el alcance de las personas más alejadas del aprendizaje".
Aunque la situación no es tan sombría en todos los países, las organizaciones de aprendizaje de adultos de toda Europa informan de que el número de alumnos ha disminuido desde el comienzo de la crisis y el confinamiento. Entre los desertores no sólo se incluyen los alumnos que simplemente no tienen acceso a Internet o a un ordenador en casa, sino también las personas que no tienen suficientes conocimientos digitales y los padres que tuvieron que cuidar de sus hijos durante el confinamiento y apoyarlos en el aprendizaje.
"Los profesores en el Reino Unido se han vuelto muy inventivos para que las familias sigan aprendiendo, por ejemplo, ahora utilizan programas informáticos que alberga actividades divertidas y educativas que los padres pueden utilizar con sus hijos para apoyar la escolarización en el hogar. Se añaden nuevos contenidos con regularidad y los alumnos reciben alertas a través de WhatsApp para animarles a que se comprometan con los recursos", afirma Alex Stevenson.
La comunicación por teléfono, WhatsApp y otros servicios similares han demostrado ser fundamentales para llegar a los alumnos de entornos vulnerables.

No hay que subestimar el papel que desempeña la educación de adultos en la participación de las personas en las redes sociales, y durante la crisis este papel se ha puesto aún más de relieve

Zvonka Pangerc Pahernik llama a esto la "dimensión terapéutica" de la educación de adultos. No en todas partes los educadores de enseñanza para adultos han podido trasladar la oferta de aprendizaje online, de igual manera que los alumnos no siempre han podido dedicar su tiempo a la enseñanza cuando estaban disponibles. Pero incluso entonces, muchas organizaciones de aprendizaje de adultos trataron de mantener sus vínculos con los alumnos en riesgo de exclusión social a través de llamadas telefónicas, mensajes de texto y grupos de chat. Algunos profesores también se asociaron con profesionales de servicios sanitarios y sociales para llegar a los grupos más vulnerables. "Empezaron a ofrecer cursos online muy breves destinados a apoyar el bienestar mental, como la atención plena, las actividades de artesanía y otras actividades que mantienen a las personas involucradas", dice Alex Stevenson.
Otro gran ejemplo de la participación de la gente en el aprendizaje es ‘Keep London Learning’. "Esta iniciativa ha sido organizada por un grupo de profesionales en el centro de Londres. Se trata de un sencillo sitio web que permite a los londinenses ver inmediatamente qué cursos online están disponibles en su zona y en toda la ciudad. La página web también recomienda otros enlaces para que los londinenses puedan encontrar oportunidades de empleo y reciclaje profesional; para que puedan contribuir a sus comunidades y reducir el aislamiento, para que se mantengan bien, en forma y sanos; para que puedan apoyar a sus familias; y para que sigan desarrollando esas habilidades esenciales (comunicación, pensamiento crítico y creativo, confianza, etc.) que los londinenses necesitarán para prosperar en los próximos meses y años", dice Alex Stevenson.

Encontrar un nuevo equilibro entre el aprendizaje digital y la dimensión social de la educación de adultos

Lo que ya parece muy claro es que la crisis del coronavirus tendrá un impacto duradero no sólo en el mercado laboral y en otros sectores de la economía, sino también en la oferta de aprendizaje. El aprendizaje digital desempeñará un papel más importante en el futuro previsible. Para los profesionales de educación de personas adultas, esto significa lograr un buen equilibrio en la inclusión social de los alumnos, mediante el aprendizaje presencial y la adaptación a las circunstancias cambiantes. Iniciativas como "Keep London Learning" tratan de hacer entender que el aprendizaje digital y la integración e interacción social no son dos polos opuestos, sino que son algo que va de la mano. El sector de la educación no formal para adultos, aunque se enfrenta a condiciones financieras especialmente difíciles, ha demostrado su resistencia a la crisis yendo más allá para proporcionar soluciones flexibles y centradas en el alumno para mantener a los estudiantes en la educación y llegar a los grupos más vulnerables.


Raffaela Kihrer ha trabajado en la educación para adultos y el aprendizaje permanente de la UE desde 2013. Como directora de políticas de la Asociación Europea para la Educación de Adultos (AEEA), promueve los valores de la educación y el aprendizaje de adultos no formales a través de la defensa y el trabajo de información a nivel europeo.

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1 - 4 van 4 weergegeven
  • afbeelding van Marta Kosińska
    Problemy z edukacją zdalną najczęściej tylko w pewnym procencie są powodowane kwestiami czysto technologicznymi. Większość przyczyn dla tych problemów, to kwestie społeczne: rodzinne, międzyludzkie, lokalowe, ekonomiczne. To pokazuje, że nie ma czegoś takiego jak czysta technologia, czy czyste media: są one zjawiskami kulturowymi, złożonymi hybrydami fizyczno-społecznymi. Z tego względu problem wykluczenia cyfrowego jest tak złożony. 
  • afbeelding van Monika Schmeichel-Zarzeczna
    Patrząc na problemy z edukacją zdalną mam podobne odczucia. Jeśli chodzi o edukację dorosłych to zauważyłam że zaczyna się ona odbywać niejako "przy okazji":
    - w pracy podczas wykonywania innych obowiązków (przełożeni nie zawsze godzą się zwolnić z obowiązków na czas szkolenia online jednocześnie wymagając aby pracownik wziął w nim udział),
    - w domu gdzie często nie ma warunków do uczenia się (pozostali domownicy etc...)
    Przez to dla wielu osób uczenie się online jest nieefektywne.

  • afbeelding van Małgorzata Rosalska
    Też tak na to patrzę. Pracując z dorosłymi widzę, jak wiele barier sami budują sobie w głowach. Albo nie pozwalają rozbroić tych, które wcześniej sobie zbudowali (np. to jest dla młodych, to jest za trudne, tyle czasu żyłam bez tego, to i teraz dam sobie radę...).Technologia jest ważna, ale kluczowe znaczenie przypisuję motywacji i gotowości do uczenia się. Wykluczeniem cyfrowym zagrożeni są wszyscy, nie jest to zależne od poziomu wykształcenia. Na przykład pandemia dość brutalnie obnażyła potrzeby rozwijania kompetencji cyfrowych wśród nauczycieli wszystkich etapów edukacyjnych. Myślę, że w tym obszarze szczególnie ważne jest promowanie bezpiecznej kultury uczenia się - ustawicznego, całożyciowego.
  • afbeelding van Piotr Maczuga
    Dokładnie. Miałem okazję w zeszłym tygodniu porozmawiać z Piotrem Piaseckim, który prowadzi Radę Sektorową ds. Kompetencji - Usługi Rozwojowe (przy PARP) i pokazał wyniki badania przeprowadzonego wśród polskich firm szkoleniowych. Raczej brak umiejętności wytworzenia strategii jest większą barierą, niż technologią. Dla zainteresowanych cała rozmowa: https://www.youtube.com/watch?v=QoBtShqpMNc
    Ja oczywiście na to spojrzałem z punktu widzenia edukatora, a nie odbiorcy, ale też chciałbym jedną rzecz dorzucić. Od ponad dekady rozwijamy bankowość elektroniczną - jest ona bodaj najlepiej rozwinięta w całej Europie (naprawdę inne kraje zazdroszczą nam choćby BLIK-a) a i tak sami sobie stawiamy bariery i nadal wiele osób nie potrafi obsłużyć konta przez internet, wierząc w stare, dobre okienko w banku. Mówimy o barierach mentalnych itd. Jednocześnie, całkiem niedawno wprowadzono tzw. e-recepty. Prawie wszystko tam działa i jest naprawdę OK, a w tym przypadku naprawdę praktycznie nikt się nie przejmował tym czy wykluczeni sobie poradzą. Poradzili sobie, a wdrożyć to narzędzie po prostu trzeba było ze względu na sytuację.