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¿Qué debe ofertar la Educación de Personas Adultas?

31/08/2019
by Sergio Martínez
Nyelv: ES

La Educación de Personas Adultas ofrece amplios y variados abanicos de ofertas formativas que pretenden satisfacer las necesidades de la población adulta. La EPA debe atender esas necesidades que las personas adultas presentan, necesidades que son cambiantes al igual que la sociedad. 

Las tecnologías han hecho cambiar en multitud de aspectos a la sociedad. Algo muy importante es el cambio producido por la facilidad de acceso a la información. En la actualidad, toda la información está disponible rápidamente en Internet, está tan accesible y es tan rápido acceder a esa información que los métodos meramente memorísticos han perdido su valor, siendo mucho más importantes los procesos comprensivos y reflexivos. 

Sin duda alguna, Internet es una inagotable fuente de información y puede ser también un gran proveedor de formación formal, no formal e informal. Internet puede resultar casi imprescindible en el aprendizaje a lo largo de la vida adulta, siempre que los procesos comprensivos y reflexivos estén correctamente asentados. Por tanto, aprender a aprender debe ser una prioridad en EPA. 

Entonces, ¿qué debe ofertar la Educación de Personas Adultas? Para responder a esta ambiciosa pregunta deberíamos analizar en primer lugar las demandas y tipos de población adulta que tenemos en la sociedad del siglo XXI. 

Las personas adultas presentan características y necesidades diversas. Aún encontramos creencias que demuestran el desconocimiento de la realidad de la Educación de Personas Adultas, opiniones que, si bien pueden reflejar una parte de las necesidades, parecen obviar otras realidades muy importantes en la actualidad: relacionar la EPA únicamente con personas mayores y con jóvenes que no terminaron sus estudios en el instituto es cerrar los ojos ante otras necesidades de personas de mediana edad, personas que sí tuvieron éxito académico o personas que necesitan o desean ampliar, actualizar o mejorar sus competencias profesionales. 

Podemos diferenciar diversas necesidades entre la población adulta que nos indicarán hacia dónde debe dirigirse la EPA para atender sus demandas. 

En primer lugar y de forma prioritaria, deberemos atender a aquellas personas que precisan las formaciones esenciales, como alfabetización o español como lengua nueva. Por supuesto, la titulación básica sigue siendo muy importante, por tanto, la Educación Secundaria para Personas Adultas, también ha de ser una prioridad. 

Tras estas solicitudes de formación básica es necesario plantear una pregunta ¿estas enseñanzas favorecen la entrada en el mundo laboral? Sin duda ayudan, pero su incidencia es muy baja, puesto que la población adulta necesita capacitarse profesionalmente para el empleo. 

Esta reflexión es realmente importante, es de sobra conocido que una de las principales causas de la despoblación, especialmente en el medio rural, es el desempleo. Si un municipio no tiene oferta laboral, difícilmente podrá fijar población. Por tanto, otra prioridad ha de ser las enseñanzas que den acceso a la formación para el empleo y la propia formación para el empleo. 

La ESPA tiene cabida también en este segundo bloque formativo, puesto que con el título de graduado en ESO se puede acceder a los ciclos formativos de grado medio y a los certificados de profesionalidad de nivel 2, pero es muy importante orientar al alumnado adulto a continuar su formación tras la ESPA. 

De igual manera son importantes las enseñanzas que permiten el acceso a la formación para el empleo: preparación de pruebas libres de acceso a ciclos de grado medio y superior, pruebas libres de competencias clave de niveles 2 y 3 y preparación de las pruebas de acceso a la universidad. 

Por supuesto, tras conseguir los requisitos de acceso se precisa realizar la formación para la cual se ha conseguido el acceso o de poco habrá servido. Es por ello que, una decisiva prioridad la encontramos en la Formación Profesional: Formación Profesional Básica, Ciclos Formativos de Grados Medio y Superior y Certificados de Profesionalidad. Todas ellas han de estar muy presentes en la oferta formativa dirigida a la población adulta. Tradicionalmente se ha relacionado la FP con adolescentes, pero cada vez es más necesario dirigir también la FP a las personas adultas, tanto para quienes carecen de una formación profesional específica, como para quienes precisan de una formación continua y de actualización profesional. 

Indudablemente, la universidad siempre ha estado dirigida a personas adultas ¿o acaso las personas que han finalizado bachillerato o un ciclo de grado superior no son personas adultas? Pero, además, cada vez más personas de mediana edad demandan formarse en las universidades para acceder a su primera carrera, actualizarse en su profesión mediante un postgrado o un máster, o ampliar su formación con nuevas titulaciones. 

No podemos olvidar una realidad que demandan, tanto las personas adultas como las empresas, en un mundo tan globalizado como el actual. Me refiero en este momento a las enseñanzas de idiomas. Los idiomas abren muchas puertas en el mundo laboral, por ello podemos encontrar personas que desean aprender una nueva lengua o mejorar sus conocimientos por ocio o placer. 

No cabe ninguna duda que las enseñanzas dirigidas al enriquecimiento y la ampliación cultural tienen también una gran importancia. Enseñanzas de promoción y extensión educativa, como informática, lectura, matemáticas en la vida diaria, ciencias, historia, salud… 

En definitiva, hay multitud de enseñanzas que tienen cabida y relevancia dentro de la Educación de Personas Adultas, pero sin duda alguna, la oferta especial debe estar en aquellas que permiten acceder a la formación para el empleo y la propia formación para el empleo. 

Hay preguntas que podemos hacernos que reflejan, la importancia del aprendizaje continuo, la relevancia de la actualización profesional, lo imprescindible que resulta el aprendizaje a lo largo de la vida adulta: ¿nos imaginamos un cirujano que desde que terminó su carrera no ha actualizado sus competencias profesionales y domina las nuevas técnicas quirúrgicas? ¿sería buen asesor un abogado que consulta leyes desfasadas? ¿hubiéramos sabido utilizar un Smartphone actual hace 30 años? 

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