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Sala de prensa

¿Qué dice el Informe Monitor de la educación de personas adultas en España?

25/02/2020
por NSS ES
Idioma: ES

El Education and Training Monitor es la principal publicación de la UE que analiza cómo la educación y la formación evolucionan en los países de la UE. Cada año, el informe mide el avance hacia los objetivos estratégicos en los ámbitos de Educación y Formación 2020 (ET 2020) y proporciona información sobre las medidas adoptadas para abordarlo. En los últimos ocho años, este informe ha sido fundamental para impulsar la reforma educativa y destacar las medidas políticas que han dado resultados en Europa.

El pasado 26 de septiembre de 2019 se presentó el Monitor de la Educación y la Formación de 2019, en la segunda Cumbre Europa de Educación. En esta edición los profesores han sido el principal objetivo, por ser las personas de mayor influencia en el aprendizaje de los alumnos dentro del entorno escolar.

Los objetivos de este año se presentan de manera audaz, abarcando todos los ámbitos de la educación, desde infantil hasta doctorados, incluyendo por supuesto, la formación permanente. En cuanto a la Educación de Adultos, el informe dice lo siguiente:

Progreso hacia el objetivo de la UE: a pesar de la gran importancia que se le está dando a la Educación de Adultos, los avances hacia la consecución del objetivo de reducir un 15% el porcentaje de personas sin un título de Educación Secundaria, avanzan muy despacio. Si se analiza y compara la evolución de los porcentajes en los últimos años, se comprueba que el progreso general en este indicador ha sido lento: 7,1% en el año 2000, 9,5% en 2008 y sólo 11,1% en 2018.

El acceso a las oportunidades de aprendizaje de los adultos está significativamente influenciado por una variedad de factores socio-demográficos. Los dos factores más importantes son la edad y el nivel educativo. Los adultos jóvenes de 25 a 34 años tienen casi tres veces más probabilidades de participar en el aprendizaje que los adultos mayores de 55 a 64 años. Del mismo modo, quienes poseen un título terciario tienen más de cuatro veces más probabilidades de participar en el aprendizaje que las personas con un título de educación secundaria.

Las estadísticas españolas, en cuanto a las desventajas en el acceso al aprendizaje, en el año 2018 fueron las siguientes:

  • Total población española que presenta ventajas sociodemográficas: 10.5%.
  • Adultos 55-64 años sin ninguna titulación: 55%
  • Adultos menores de 55 años con baja calificación: 65%
  • Adultos desempleados: 22%
  • Adultos inactivos: 8%
  • Inmigrantes: 39%
  • No Migrantes: 20%

Por término medio en la UE, los adultos poco cualificados son los más desfavorecidos, seguido de los adultos mayores y los inmigrantes de la UE. Las personas con bajos niveles de cualificación (que son a la vez los que más necesitan el acceso al aprendizaje) son los que menos se benefician de él.

En cuanto al acceso a las oportunidades de aprendizaje, las oportunidades varían considerablemente entre países; el país de la UE que presenta más alto porcentaje de acceso es Luxemburgo, siendo un 65% más probable que el resto de que sus habitantes adultos se involucren de nuevo en la educación; entre los que tienen poca probabilidad, se encuentra España, con 22% de probabilidad, según los análisis.

Por otro lado, la naturaleza cambiante del trabajo y la transformación tecnológica es ya una realidad. Los trabajos donde se usa la tecnología, ya son el 43% del total. Según las encuestas europeas de competencias y empleos, el 46% de los trabajadores están en riesgo de perder su trabajo o de ver su trabajo cambiar significativamente debido a la automatización en las próximas dos décadas. A esto, se le añade un problema, los individuos, cuando deciden invertir en educación, (ya sea formal o no formalmente) no lo hacen con formación relacionada con el trabajo. La mayoría de actividades educativas realizadas por los adultos en 2016 en la UE fueron aprendizajes no relacionados con el trabajo.

Atendiendo a términos financieros, en cuanto a las fuentes de financiación de educación de adultos se podría decir lo siguiente, el aprendizaje de adultos se financia de diferentes maneras en toda la UE. Los últimos datos revelan que parece haber poca relación sobre la participación en los costos entre las empresas, los individuos y el sector público; sólo alrededor del 20% de los individuos afirmó en las encuestas que las empresas o el sector público contribuían total o parcialmente a sus costos de aprendizaje formal y no formal. Por otra parte, la mayoría de individuos reconoció que recibió poco apoyo financiero del sector público para actividades de aprendizaje no formal (aunque esto puede ser debido a que no siempre estén al tanto del apoyo que se proporciona). Asimismo, muy pocas empresas dijeron que se beneficiaban de incentivos públicos para proporcionar capacitación a sus trabajadores. En general, las empresas parecen invertir exclusivamente en el aprendizaje no formal relacionado con el trabajo, mientras que los individuos invierten principalmente en aprendizaje no formal no relacionado con el trabajo.

Combinando diferentes fuentes de datos, también es posible estimar el nivel de inversión en la educación de adultos. El gasto anual en aprendizaje de adultos en la UE es alrededor de 180.000 millones de euros, en España en concreto, los datos son los siguientes:

  • Total: 8.103 millones destinado a Educación de Adultos.
  • Gastos Empresa: 4.135 millones.  Porcentaje: 51%
  • Gasto Individual: 2.736 millones. Porcentaje: 34%
  • Política activa: 1.231. millones. Porcentaje: 15%

La tasa de participación en la formación de los empleados del sector público, (que representan el 26% de todos los empleados en el grupo de edad de 25-64 años) es comparable a la tasa de participación del mismo grupo de edad en las empresas privadas, lo que indica que se da una inversión sustancial igualitaria en la formación de empleados por parte del sector público y privado. La tasa de participación es ligeramente inferior para personas que trabajan en microempresas.  

Finalmente, el gasto total para la formación del personal (incluyendo el sector privado, el sector público y las microempresas) se situa probablemente en el rango de los 120.000 millones de euros al año, y más de 180.000 millones de euros, si se incluye el gasto individual en aprendizaje no formal. El cúmulo total de la inversión en el aprendizaje de adultos podría ser comparable al nivel de inversión en investigación y desarrollo (I+D) en la UE, que en 2017 ascendió a 320.000 millones de euros.

Para ampliar esta información y ver el informe completo se puede acceder al siguiente enlace: resúmenes Informe Monitor

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