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Un buen ejemplo de iniciativa E-learning: Aula Mentor

28/02/2019
por NSS ES
Idioma: ES

El Aprendizaje a lo largo de la vida es reflejo de la realidad que encierra la necesidad humana de estar permanentemente aprendiendo. Tanto dentro como fuera del sistema educativo, el objetivo consiste en incrementar las oportunidades que permitan mejorar la calidad de vida de las personas. Siempre es tiempo para aprender y aprendemos siempre, desmitificando con ello la variable temporal que tradicionalmente había sido erróneamente considerada como un escollo. En la actualidad asistimos a un momento en el que las tecnologías de la información y la comunicación favorecen activamente la eliminación de la restricción derivada de la variable espacial, haciendo que también sea posible aprender desde cualquier lugar.

Atendiendo al Comunicado de Brujas sobre una cooperación europea reforzada en materia de educación y formación profesionales, los modelos educativos en 2020 deben proporcionar, entre otros aspectos, unos sistemas de educación y formación profesionales flexibles, basados en un enfoque orientado a los resultados de aprendizaje que apoyen itinerarios personalizados, que permitan la permeabilidad entre los distintos subsistemas de educación y formación y que ofrezcan la validación del aprendizaje informal y no formal, incluidas las competencias adquiridas a través de la experiencia laboral a través de procedimientos de reconocimiento y acreditación.

En el marco de la educación y la formación de personas adultas, la flexibilidad, la modularidad y el reconocimiento parcial, constituyen aspectos cruciales para el éxito de las acciones formativas dirigidas a este colectivo, dado que su realidad diaria resulta cambiante y compleja. Desde aspectos fundamentales como la conciliación familiar o las intensas jornadas laborales, hasta la siempre imprevisible transición a situaciones de desempleo, la persona adulta necesita contar con modelos de formación flexibles y con apoyo tutorial que le permitan adaptarse a las demandas del mercado laboral.

En la actualidad son numerosas las oportunidades para aprender. Clasificar rigurosamente todas ellas sería una tarea compleja y probablemente imprecisa, dada la enorme cantidad de singularidades que pueden existir en cada una de ellas. Sin embargo, a grandes rasgos se pueden identificar dos aspectos relevantes. Por un lado el carácter presencial o a distancia de la formación y por otro la organización del proceso de aprendizaje. El primero se refiere a la presencia física o virtual del que aprende durante un instante determinado y concreto, lo que exige planificar sesiones de aprendizaje bajo la supervisión de un tutor. Este sistema proporciona grandes dosis de inmediatez a la resolución de dudas, explicación de conceptos y procedimientos en general, proporcionando un alto grado de interacción, pero su principal limitación deriva de la necesidad de reservar franjas de tiempo prefijadas en las que tanto alumno como docente tienen que estar simultáneamente presentes, bien de forma física o virtual. Por otro lado, la organización del proceso de aprendizaje puede responder a un paradigma programado con fechas de inicio y fin, secuenciación y plazos, o bien concebirse de forma totalmente flexible y personalizada. En las primeras se establecen grupos que avanzan a un ritmo pre-establecido favoreciendo con ello el aprendizaje entre iguales o el trabajo en grupo, pero a cambio se pierde en gran medida la singularidad de los ritmos de trabajo personales y la diversidad de las formas de aprender de las personas de las que sí goza el segundo. ¿Cómo se puede por tanto combinar las virtudes de todas ellas minimizando los defectos o carencias de cada una de ellas?

Con una experiencia acumulada que supera los veinticinco años de existencia, Aula Mentor http://www.aulamentor.es/ es una iniciativa de formación a través de Internet  diseñada para promover el desarrollo de las competencias personales y profesionales de la población adulta.  

Diseñado inicialmente como un Programa dirigido a promover la formación en los núcleos rurales a los que no llegaban las oportunidades formativas y adoptado posteriormente también en los grandes núcleos urbanos, Aula Mentor combina un modelo de atención tutorial a distancia basado en el apoyo de un profesor-tutor junto a una red de más de 450 aulas de recursos distribuidas por todo el territorio nacional, al frente de las cuales, un administrador/a de aula, informa, orienta y acompaña en el aprendizaje de las personas.

El modelo de Aula Mentor es flexible y abierto con objeto de adaptarse a la compleja y cambiante realidad personal, familiar, social y profesional de las personas adultas.  No existen plazos ni ritmos establecidos, de manera que el proceso de aprendizaje responde a las necesidades específicas de cada persona. Tampoco se establecen requisitos de acceso, centrándose en la capacidad de las personas y de sus competencias y no en las acreditaciones que pueda poseer. Paralelamente, la red de aulas físicas permite que los administradores organicen sesiones de naturaleza presenciales y puedan combinar modelos semipresenciales de aprendizaje.

En Aula Mentor existen más de 170 cursos de formación http://www.aulamentor.es/es/cursos-mentor  específicamente diseñados y elaborados para esta iniciativa de formación, constituyendo una oferta que crece día tras día y que presta atención tanto a las necesidades en materia de desarrollo personal como de impulso profesional, prestando atención singular  a los yacimientos de empleo y al fomento del espíritu emprendedor.

Aula Mentor es un ejemplo de colaboración entre instituciones dado que participan el Ministerio de Educación y Formación Profesional de España (MEFP) junto a consejerías y departamentos de educación de comunidades autónomas y entidades locales como diputaciones provinciales o ayuntamientos. Así mismo, Aula Mentor está presente a través de organizaciones no gubernamentales, centros penitenciarios y otras instituciones de ámbito nacional e internacional, gracias a las cuales se presta servicio más allá de las fronteras españolas a través de las consejerías de educación en el extranjero del MEFP y a los acuerdos existentes con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y los Ministerios y Secretarias de Educación de Honduras, Nicaragua y Panamá, habiendo participado también República Dominicana, Costa Rica, Perú y Paraguay en acciones concretas de cooperación ya finalizadas.

Entre los aspectos más destacados del modelo que promueve Aula Mentor se encuentran los siguientes:

  • Modelo abierto y flexible. En la mayor parte de los cursos que constituyen la oferta formativa, el alumno puede matricularse en cualquier momento del año, es decir cuando aparezca la necesidad o tenga la disponibilidad temporal para hacerlo, sin tener que esperar al comienzo del curso académico convencional como sucede en el caso de la educación reglada. Además no hay requisitos académicos ni profesionales para acceder a esta formación.

  • Oferta formativa adaptada a la demanda. La agilidad a la hora de diseñar contenidos formativos, elaborar materiales y recursos para el aprendizaje en relación con las nuevas aplicaciones, herramientas tecnológicas y en general, con los yacimientos de empleo que van apareciendo en el mercado es la premisa que dirige la oferta de cursos de formación, beneficiándose del hecho  de que su puesta en marcha no está comprometida con los complejos procesos que son imprescindibles a la hora de elaborar planes de estudios en la educación reglada.

  • Promueve el retorno al sistema educativo. El fracaso escolar, además de un problema personal y social, genera un coste económico muy importante para la sociedad. El papel de la educación no reglada permite un acercamiento a nuevas áreas de conocimiento o nuevas profesiones haciendo de esta experiencia una primera toma de contacto que puede ser trampolín de entrada a los estudios reglados de formación profesional o universitarios.

  • La cercanía al ciudadano. La existencia de más 450 aulas distribuidas por todo el territorio nacional hace que el aprendizaje a distancia tenga un refuerzo especialmente importante en uno de los aspectos más frágiles de la educación a distancia: la soledad del que aprende. Además, estos centros promueven iniciativas de formación con carácter semipresencial sustentadas en el modelo de Aula Mentor y adaptadas a las especiales necesidades de su entorno, favoreciendo en la mayor parte de las ocasiones la empleabilidad de sus ciudadanos. Además esta cercanía se concreta aún más gracias a la capacidad para llegar a colectivos muy diversos dada la diversidad de instituciones con la que se establecen convenios, con especial atención a los grupos más vulnerables que, por regla general, no suelen acudir a las redes gubernamentales.

  • La contribución en la reducción de la brecha digital. No solo por tratarse de un sistema que utiliza las tecnologías de la información y la comunicación en cualquier acción formativa sino por la incorporación también de cursos específicos de competencia digital diseñados para que las personas puedan interactuar con la multitud y variedad de dispositivos que se ven obligados a utilizar en sus actividades cotidianas.

  • La sostenibilidad económica. La implicación de los alumnos es fundamental y esta se incrementa gracias a que los reducidos costes tutoriales derivados de la atención personalizada que los alumnos reciben al matricularse en el curso son financiados directamente por los propios alumnos, reduciendo así las tasas de abandono que se observan en otros sistemas de formación gratuitos. Esta sostenibilidad es parcial, dado que la elaboración de los materiales y el mantenimiento de la plataforma son financiados con cargo a los presupuestos del Ministerio de Educación y Formación Profesional. Así mismo, los gastos del aula física de Aula Mentor y el trabajo realizado por el administrador/a del Aula son asumidos directamente por la entidad local colaboradora (ayuntamiento, consejería de educación o cualquier otra institución que figure en el convenio respectivo). De esta forma, la idea inicial de que el proyecto sea sostenible y no dependa exclusivamente de una única fuente de financiación es lo que ha permitido la vigencia de este proyecto que se aproxima a las tres décadas de existencia.  No obstante, conscientes de que un pequeño desembolso económico puede ser una verdadera dificultad para muchas personas, también se desarrolla una línea de cursos gratuitos para el alumno. Con esta modalidad  inspirada en la formación basada en MOOCs pero con atención tutorial colectiva, se establece formación de carácter introductorio a cursos en los que luego el alumno podrá profundizar siguiendo la formación convencional de los cursos de Aula Mentor, pero con la certeza de que el tema que ha elegido realmente le conviene e interesa.

  • El modelo de colaboración entre administraciones, empresas, fundaciones y asociaciones. Gracias al establecimiento de convenios y alianzas operativas sin contenido económico con administraciones, fundaciones, asociaciones y empresas, Aula Mentor puede mejorar su respuesta a las necesidades de la sociedad en su conjunto. Entre los casos de éxito destaca la colaboración con empresas líder en tecnologías en auge a través de cursos que preparan para la obtención de las certificaciones oficiales de las herramientas tecnológicas más demandadas en el mercado (Cisco, Linux, Sage, Salesforce.). O el reciente protocolo de intenciones firmado con la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (Fademur) para contribuir en el fortalecimiento de la formación profesional para la mujer que vive y trabaja en el entorno rural.

 La historia de Aula Mentor la escriben día a día los alumnos, verdaderos protagonistas del aprendizaje. Más de 15.000 alumnos de promedio al año vienen depositando su confianza en esta modalidad formativa para incorporar nuevos conocimientos a su vida, mejorar sus posibilidades de empleabilidad, dar respuesta a sus inquietudes personales en materia de formación y retornar en muchos casos al sistema educativo con objeto de obtener una titulación oficial. Estas personas, sin duda, son las que confieren el verdadero sentido al programa. Los administradores de las aulas, interlocutores directos y cara visible del programa para los alumnos, han ido adaptándose a los continuos cambios acontecidos y hoy en día han dejado de ser meros asistentes en el uso de la tecnología para convertirse en acompañantes en el aprendizaje de los alumnos. Son por ello el lazo humano del que carecen el resto de sistemas de formación a distancia y su papel consiste en informar, orientar, asesorar y facilitar la motivación inicial del alumno implicándose en su proceso formativo. Su contribución como embajadores de Aula Mentor es crucial y en gran medida el éxito de esta iniciativa se debe a su saber hacer y su estupenda implicación en la que llegan a invertir tiempo personal para que todos los alumnos se sientan atendidos y escuchados. Y por último, los tutores y tutoras, los especialistas en la materia, profesionales de renombre en su área de conocimiento con experiencia docente, ofrecen a los alumnos sus conocimientos y experiencia resolviendo todas sus dudas, evaluando sus aprendizajes y proporcionándoles el acceso a un certificado de aprovechamiento que se obtiene tras superar un examen presencial.

El compromiso de Aula Mentor con los futuros profesionales de la educación y la formación se materializa a través de las becas de formación e investigación que cada año convoca el MEFP y que se integran en la Subdirección General de Orientación y Aprendizaje a lo largo  de la vida. Contar con un grupo de personas recientemente tituladas ha permitido que la iniciativa cuente cada año con un toque de frescura y renovación que permite mejorar aspectos fundamentales como la comunicación con los colectivos más jóvenes, la incorporación de tecnologías con valor añadido en el desarrollo de los recursos para el aprendizaje y la participación activa en diversas ferias y congresos. Además, Aula Mentor cuenta con una convocatoria anual específica de cursos de formación del profesorado que se inscriben en el registro de formación permanente del MEFP.

El reconocimiento internacional de Aula Mentor no solo se refleja en la participación de diversos países latinoamericanos sino también por haber sido reconocida como una de las 14 buenas prácticas en el Inventario de la Unión Europea a través de un estudio dirigido por la Universidad de Florencia.

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