Octubre gitano, octubre desconocido
El pasado mes de octubre se celebró el no tan conocido “Octubre gitano” en la comunidad de Extremadura, un mes para poner en valor este pueblo en nuestra región, gracias a las contribuciones que su cultura e historia han aportado al mundo.
Aprovechando esta celebración, desde la Federación de Asociaciones del Pueblo Gitano Extremeño (FAPUGEX) se quieren resaltar los influjos de la etnia gitana en la cultura de nuestro país, como, por ejemplo, en los poemas de Lorca, pasando por la música de Falla y el flamenco de Camarón, y llegando al cine de Chaplin.
Se ha elegido el mes de octubre para celebrar todo el patrimonio cultural legado por los gitanos y las gitanas a lo largo de la historia, de modo que pueda integrarse en el resto de manifestaciones culturales extremeñas y se contribuya así a la supresión del rechazo, marginación e intolerancia que, desgraciadamente, aún siguen existiendo en nuestra sociedad.
Igualmente, el pasado 5 de noviembre se celebró el Día Internacional de la Lengua Romaní, proclamado así por la UNESCO en 2015, con el objetivo de promover la preservación del idioma y la cultura romaníes, mejorar el bienestar del pueblo romaní y reconocer la importancia de todas las lenguas, cuya diversidad es un motivo de enriquecimiento para nuestra sociedad. El romaní es la lengua común de todos los romaníes repartidos por el mundo, una lengua que ha ido evolucionando con el paso de los siglos y cuya conservación se hace hoy en día inminentemente necesaria para evitar que desaparezca. De hecho, en España, la lengua romaní desapareció hace ya más de dos siglos debido a la represión aplicada contra el pueblo gitano y su cultura. En este sentido, algunos expertos apuntan que la Gran Redada de 1749, que perseguía el exterminio del pueblo gitano, pudo ser el detonante para la desaparición del romaní, puesto que fue un punto de inflexión en el que los gitanos y las gitanas dejaron de transmitir la lengua romaní a sus sucesores. El motivo principal de este corte con su lengua de origen fue el hecho de que no querer ser reconocidos como gitanos y gitanas a través de su idioma y no sufrir más represión y marginación por parte del resto de la sociedad. Debido a esto, el romaní comenzó a fusionarse con la lengua castellana, y surgió así el “caló”, una variante que mantiene la gramática del español, pero que se distingue significativamente de esta en su léxico propio.
A pesar de llevar conviviendo con esta etnia desde el siglo XV, siguen existiendo dificultades de integración que no son solo perceptibles a nivel social en general, con núcleos de población que mantienen concentrada a la población de etnia gitana en ciertos barrios, en ocasiones, marginales, sino también en el acceso a la educación y la alfabetización de este pueblo.
Según el informe "El alumnado gitano en secundaria. Un estudio comparado" (FSG, Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualad. Madrid, 2013.), existe una gran brecha educativa en el acceso a la educación y la finalización de los estudios de Educación Secundaria Obligatoria entre los jóvenes gitanos, con un 64% del alumnado gitano que no concluye estos estudios, un porcentaje significativo si lo comparamos con el solo 13% del resto del alumnado. Además, esta brecha se hace cada vez más perceptible con la escolarización a partir de los 16 años, donde el 93,5% del conjunto del alumnado permanece escolarizado y solo un 55,5% del alumnado gitano lo hace. Con todo esto, el abandono escolar temprano entre los gitanos y gitanas alcanza el 63,7%, frente al 19,4% del conjunto de la población en edad escolar.
Esta falta de formación se hace notable en muchos aspectos de la vida diaria, pero, sobre todo, en el acceso al mundo laboral, donde el colectivo gitano se encuentra con mayores dificultades. A este respecto, desde los Centros de Educación de Personas Adultas se trabaja para dar formación en Enseñanzas Iniciales para todos aquellos adultos que abandonaron el sistema escolar a una edad muy temprana y tienen carencias en aspectos básicos como la lectoescritura y el cálculo. Por otro lado, se intenta hacer la formación lo más accesible posible para aquellos gitanos y gitanas que hayan estado escolarizados durante más tiempo y puedan comenzar en el Nivel 1 de la Educación Secundaria para Personas Adultas o en los Cursos de Competencias Clave para el acceso a los Certificados de Profesionalidad de niveles 2 y 3. Gracias a estos últimos, pueden acceder a los cursos de certificados de profesionalidad ofertados por el Servicio Extremeño Para el Empleo (SEXPE) y así poder optar más tarde a una oferta de puestos de trabajo más amplia.
Tras investigar la historia de la lengua y la cultura gitana, resulta significativo que aun hoy en día sigan existiendo problemas de integración del pueblo gitano en nuestra sociedad y a pesar de la labor que se desarrolla desde la Consejería de Educación y Empleo y las distintas asociaciones para la integración del pueblo gitano en nuestra sociedad y nuestro sistema educativo, quizás, deberíamos hacer un ejercicio de reflexión y darnos cuenta de que puede que a nosotros también nos falte integrar su lengua y su cultura en nuestro día a día. Solo así, valorando y poniendo de relieve las costumbres y manifestaciones artísticas y culturales de la etnia gitana podremos conseguir que ellos también participen de las nuestras con naturalidad y comprendan la necesidad de escolarización de sus pequeños y de la formación a lo largo de la vida de sus adultos.