Matemáticas pioneras
Las mujeres no han gozado a lo largo de la historia de las mismas oportunidades que los hombres para desarrollar una profesión científica y para progresar en ella. Los datos al respecto son muy claros y se pueden resumir en el hecho de que conforme se avanza hacia puestos más altos en los escalafones académicos o profesionales, la proporción de mujeres va siendo cada vez menor.
Ese desequilibrio se viene produciendo desde hace mucho tiempo, tanto que, para justificar su permanencia, no cabe aducir que es la consecuencia de un estado de cosas en épocas pasadas y que desaparecerá, sin más, en unos años. La persistencia y magnitud del desequilibrio entre la presencia de mujeres y la de hombres en el mundo de la ciencia y la tecnología y, en especial, en los niveles altos de las carreras científicas hace necesarias actuaciones que lo corrijan, y eso es algo que solo se puede producir orientando esas actuaciones a combatir las causas.
En esa línea de actuación, el Centro de Educación de Personas Adultas Miguel Hernández de Ceuta ha celebrado recientemente el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia con la lectura comentada de las biografías de las mujeres matemáticas Theano (siglo VI a.C.) y Mary Everest Boole (1832-1916). En pocas palabras, diríamos que Theano y Mary E. Boole son dos mujeres consideradas pioneras en esta ciencia deductiva que estudia las propiedades de los entes abstractos, como números, figuras geométricas o símbolos, y sus relaciones; tal y como define la RAE a las matemáticas. Las citadas biografías se han publicado en el blog “Mujeres con ciencia” de la Cátedra de Cultura Científica y en DivulgaMAT, centro virtual de divulgación de las matemáticas de la Real Sociedad Matemática Española. El autor de ambas biografías es Juan Jesús Barbarán Sánchez, profesor del citado centro educativo ceutí.
Con esta actividad se ha pretendido concienciar al alumnado de que antes del siglo XX es sorprendente encontrar alguna mujer matemática; la culpa no era de ellas ni de las matemáticas, sino de que eran marginadas por el papel social que desempeñaban en la sociedad.
A modo de aperitivo, podemos resaltar dos breves pinceladas de las citadas matemáticas:
Por un lado, bajo el nombre de Theano se esconde la primera mujer, de la que se tienen indicios históricos, que hizo aportaciones a las matemáticas. Para situarla en el tiempo, hay que remontarse al siglo VI a.C., a la antigua Grecia, más concretamente al año 546, a Crotona, donde nació.
Y, por otro lado, Mary Everest Boole nació en Inglaterra en 1832 y estaba interesada en mostrar cómo las actividades ordinarias del día a día preparan a los niños a aprender Matemáticas. “… Los niños hacen cosas como pintar o coser, contar de diez en diez,… compartir una manzana o pintar un dibujo en la pared. Y en el subconsciente va creciendo… la comprensión del cero y del infinito, de la suma o multiplicación por menos… y otras muchas ideas matemáticas fundamentales…”
Para saber más sobre ellas, te invitamos a que leas los siguientes enlaces sobre Theano y Mary Everest Boole.