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Educación conductista: un enfoque educativo para la rehabilitación de adultos

11/07/2017
by David Mallows
Idioma: ES
Document available also in: EN FR PL HU DE IT HR

La Dra. Melanie R. Brown, directora y monitora sénior de los servicios de rehabilitación conductista del Instituto Nacional de Educación Conductista de Birmingham (Reino Unido), explica en qué consiste la educación conductista y de qué manera puede resultar beneficiosa para adultos que padecen trastornos neuromotores.

 

Educación conductista

La educación conductista (EC) surge a partir de la labor del físico húngaro András Pető. Pető desarrolló  sus ideas cuando trabajaba con niños y adultos afectados por trastornos neuromotores en Budapest (Hungría) tras la Segunda Guerra Mundial. El interés por este sistema en el Reino Unido se remonta a la década de los años sesenta y se incrementó rápidamente en la década de los ochenta tras la emisión de un documental de la BBC titulado Standing Up for Joe. Aunque este documental se centraba en la EC destinada a niños con parálisis cerebral, en 1984 la Sociedad para la enfermedad de Parkinson del Reino Unido envió a un equipo de profesionales al Instituto Pető para observar el trabajo que se realizaba en el centro con adultos afectados por Parkinson. Esto dio lugar a una propuesta para implantar la EC centrada en adultos en Birmingham. Estos servicios se pusieron en funcionamiento en el año 1990.

¿A quién puede beneficiar?

La EC es una metodología educativa para habilitar y rehabilitar a adultos y niños que padecen trastornos neuromotores. Estos trastornos se producen cuando los daños del sistema nervioso central (SNC) afectan a la capacidad de la persona para controlar sus movimientos. Cualquiera que haya sufrido un trastorno motor podría beneficiarse de la EC, como puedan ser personas afectadas por:

  • parálisis cerebral
  • enfermedad de Parkinson y parkinsonismo
  • esclerosis múltiple y enfermedades que causen desmielinización
  • ictus
  • ataxia.

¿Método clínico o educativo?

/es/file/nice-charityNICE Charity

NICE Charity

fuente: conductive-education.org.uk

La labor de Pető resultó revolucionaria dado que combinó métodos educativos para complementar sus conocimientos médicos. Esto se materializó en un sistema integrado para la rehabilitación de personas adultas frente al modelo exclusivamente clínico. Un modelo clínico se centra en la progresión de la enfermedad, en el alcance de los daños del SNC y en tratamientos que puedan resultar efectivos. Con frecuencia, en este campo se asume que el desarrollo real de la enfermedad viene determinado en gran medida por los daños en el SNC. Aunque esto resulta cierto en términos neurológicos, según la EC el impacto y los efectos de los síntomas pueden reducirse aprendiendo cómo recobrar el control sobre el cuerpo y realizar los movimientos que se han visto afectados por la naturaleza específica de cada enfermedad.  Para ello, la EC se sirve de una amplia variedad de principios de enseñanza y aprendizaje a fin de establecer nuevas conexiones cerebrales. La aceptación generalizada de la plasticidad del cerebro y su vinculación a posibles mejoras no se ha producido hasta la última década.

No obstante, por sí solo, este conocimiento resulta insuficiente. En el marco del modelo clínico a las personas que padecen enfermedades neurológicas se las denomina «pacientes». Este término sugiere que se trata de personas pasivas, enfermas y que sin duda no pueden tomar las riendas de su futuro. En el ámbito de la EC se las percibe como «aprendientes», personas que deben adquirir habilidades y técnicas que antes realizaban de manera automática. Este enfoque hace que la rehabilitación se aleje del modelo clínico y se acerque al educativo. Se trata de un modelo que tiene en consideración cómo aprenden las personas en lugar de centrarse en qué deberían aprender.

/es/file/parkinsons-nice-charityParkinsons NICE Charity

Parkinsons NICE Charity

fuente: conductive-education.org.uk

En los modelos clínicos se asume que el paciente desea aprender, y se presta escasa atención a los métodos con los que generar dicha voluntad. Con frecuencia, las enfermedades neurológicas también provocan falta de motivación, depresión, pérdida de confianza y autoestima. Teniendo en cuenta que el objetivo fundamental de toda rehabilitación consiste en mejorar la calidad de vida, se debe considerar al afectado como un aprendiente y trabajar en consonancia con el impacto psicológico y fisiológico sobre su vida cotidiana.  En la actualidad se reconoce que la calidad de vida no depende exclusivamente de la gravedad de la discapacidad, sino también del bienestar psicológico.

Es por esto que la EC integra los conocimientos médicos con métodos educativos, posibilitando que la persona afectada pueda aprender CÓMO recuperar el control de sus movimientos. Esto a su vez incrementa su confianza y autoestima, además de proporcionar capacidades para la resolución de problemas relacionados con actividades cotidianas.

La estructura de una sesión de EC

En el caso de adultos, por lo general las sesiones duran entre una hora y media y dos horas en las que se trabaja en pequeños grupos compuestos por personas con el mismo trastorno. El trabajo en grupo representa una parte esencial de la filosofía de la EC dado que brinda a las personas la oportunidad de compartir soluciones a sus problemas y un medio para conseguir un entorno de aprendizaje positivo. El encargado de dirigir las sesiones debe asegurarse de que todos los participantes consiguen logros, afrontan desafíos y adquieren nuevas habilidades en un ambiente cómodo en el que se recompensa el esfuerzo y no priman únicamente los resultados.

Durante las sesiones, el grupo realizará tareas centradas en el movimiento en distintas posiciones: tumbado, sentado y de pie. Las series de actividades están diseñadas para incluir la totalidad de movimientos corporales y elementos específicos requeridos por cada enfermedad. Por ejemplo, las personas con Parkinson realizan tareas de escritura y expresión facial, mientras que los afectados de esclerosis efectúan ejercicios de respiración para ayudar a descargar la vejiga e incluso se incluyen ejercicios oculares.

Las tareas

/es/file/stroke-nice-charityStroke NICE Charity

Stroke NICE Charity

fuente: conductive-education.org.uk

Las tareas se enfocan en los movimientos que deben aprenderse. El monitor ayudará a las personas a la hora de aprender cómo corregir sus movimientos. Su papel consiste en guiar a la persona hacia una solución en lugar de efectuar las tareas por ella. Para esto se requiere que la orientación sea muy cuidadosa dado que la persona debe sentir que forma parte del proceso de aprendizaje. La EC se basa en un aprendizaje entre el monitor y la persona afectada cuyo punto de partida consiste en aquello que ambos pueden conseguir juntos —ponerse de pie, por ejemplo—. De manera gradual, el monitor transmitirá habilidades a la persona, posibilitando que ésta se ponga de pie por sí misma. Al igual que ocurre en cualquier proceso de aprendizaje, el monitor tendrá que mantener la confianza de la otra persona. La transferencia de habilidades debería representar un proceso positivo basado en los logros y no en los fracasos. Sin embargo, la mayor importancia radica en la propia transferencia. Cada uno de los participantes debe conseguir logros y ver progresos o se desmotivará rápidamente y tendrá la sensación de no poder mejorar más.

La labor del monitor se sustentará de manera muy marcada en métodos de enseñanza para conseguir los resultados deseados. Las tareas pueden adaptarse a cada individuo; la asistencia se adecua según resulte necesario y se fomentan las habilidades que posee la persona en lugar de centrarse en las que ha perdido.     

El uso del ritmo

La EC combina el habla, el pensamiento y el movimiento. En la práctica, esto implica que el monitor expresa de manera oral la tarea a realizar —por ejemplo, el monitor dice «levanto el brazo derecho», el grupo repite la frase y ejecuta el movimiento haciendo una cuenta del uno al cinco—. De esta forma, el monitor puede ayudar a los participantes a centrarse en el movimiento que están realizando a la par que ofrece un lapso de tiempo óptimo para completarlo, con lo que también se les enseña a superar los síntomas y a efectuar el movimiento con mayor éxito. El uso del lenguaje oral ayuda a interiorizar el movimiento y supone una técnica que se puede utilizar fuera de las sesiones, por ejemplo cuando una persona se repite a sí misma con frecuencia el movimiento y lo realiza utilizando la cuenta que ha aprendido. Resulta de gran importancia que los ciudadores y familiares también aprendan cómo emplear estas estrategias para ayudar a aplicar las habilidades adquiridas en todos los aspectos de la vida cotidiana.


La Dra. Melanie R. Brown es la directora y monitora sénior del Instituto Nacional de Educación Conductista de Birmingham (Reino Unido).

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