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Blog

5 de octubre. Día Mundial de los Docentes: Carta abierta a los docentes de personas adultas

18/10/2019
por Cecilio Amores ...
Idioma: ES

La Asamblea General de las Naciones Unidas eligió el 5 de octubre como el Día Mundial de los Docentes. Posiblemente, uno de los Días Internacionales más importantes del calendario. Posiblemente, uno de los Días Internacionales más necesarios. Posiblemente, uno de los Días Internacionales más destacados.

Hablar de los docentes en esta plataforma es como hablar de Velázquez en el Museo del Prado. Si lo haces, no puedes por menos que acercarte a admirar su obra y deleitarte con sus imágenes. Algo similar ocurre cuando hablamos de docentes. Y en especial, los y las docentes de Educación para Personas Adultas. Es imposible hablar de ellos y ellas sin admirar su obra y sin deleitarse con sus imágenes. Hombres y mujeres que entregan lo mejor de sí para que los y las alumnas puedan volver a sentir el cosquilleo que el aprendizaje deja en nuestra piel y en nuestro cerebro. Hombres y mujeres que no juzgan, que no desisten, que no cejan en su empeño, que avanzan muy a pesar de las dificultades y de los números inciertos de cada curso. Hombres y mujeres que no entienden de horario ni de impedimentos, que no saben mentir pero que si es necesario acuden a las mentirijillas piadosas para que sus alumnos y alumnas no caigan en el desánimo y en la desesperanza. Hombres y mujeres que están siempre cuando se les necesita. Hombre y mujeres que no interpretan momentos, sino que valoran sentimientos. Hombres y mujeres que rescatan del tiempo los mejores momentos y los dejan anclados a los “post-it” de la memoria. Verdaderos profesionales de unas enseñanzas que, aún con todos los contratiempos y desde todas las dificultades, han demostrado su capacidad para cambiar la porción de mundo que les corresponde.

El futuro habrá que depararnos cambio a buen seguro insospechados. Las nuevas tecnologías los están anunciando hace tiempo. El saber, que como todos sabemos “no ocupa lugar”, se habrá comprado un traje nuevo en cuanto nos despistemos y llegará hasta nosotros y nosotras desde una realidad virtual desconocida en estos momentos. Seremos capaces de realizar acciones y ecuaciones desconocidas y, muy posiblemente, portentosas. Haremos lo inimaginable, pero nunca igualaremos la labor y el trabajo de un profesional de la Educación para Personas Adultas.

Más allá de la mera transmisión de conocimientos, más allá de la tarea administrativa y de evaluación. Más allá de la didáctica y de la metodología, existe un sexto sentido entre los y las profesionales de Educación de Adultos. Algunas personas lo llaman vocación. Otras hablan de compromiso. Algunas han venido a llamarlo actitud. Incluso las hay que hablan de pasión, de actitud positiva, de empatía, de cariño. A mí me gusta más hablar de ilusión. La ilusión es el motor del mundo y de nuestro cerebro. La ilusión obra milagros y aporta buen rollo a nuestro sistema inmunológico y a nuestro entorno. Una persona con ilusión es a la vez vocacional, comprometida, pasional, positiva, empática y cariñosa. Un profesional con ilusión hace las veces de maestro, psicólogo, pedagogo, compañero, guía, ayuda…La ilusión es el motor y nuestros y nuestras profesionales lo saben y lo valoran. Es muy difícil mantener viva la llama porque el tiempo y los baches van mermando las ganas y los propósitos. Sin embargo, y siendo sinceros, las personas que trabajan en educación para personas adultas están hechas de otra pasta porque, muy a menudo, mantienen tan alta la ilusión que son capaces de achicar los “peros” curso a curso. Sin su constante esfuerzo y sin su valentía sería imposible que este barco se mantuviera a flote año tras año. Los que estamos cerca no podemos por menos que sentir una admiración, una envidia sana, un respeto y un tremendo orgullo.

Gracias por ello.

 

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